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La exposición de Annie Leibovitz en A Coruña sigue atrayendoa gente casi tres meses después de su inauguración

Noa Vilela
7 mar
4 min de lectura

Actualizado: 21 abr


Entrada a Wonderland, Muelle de Baterías, 2 marzo 2026 por Noa Vilela
Entrada a Wonderland, Muelle de Baterías, 2 marzo 2026 por Noa Vilela

Aunque no todo el mundo en Coruña sea fanático de la fotografía ni conozca el nombre de

Annie Leibovitz, miles de personas visitaron la nueva exposición desde su inauguración el 22

de noviembre. Por sexta vez, y de nuevo en el Muelle de Baterías, la Fundación MOP apuesta por este tipo de iniciativa. Esta vez, de la mano de Annie Leibovitz, la primera mujer en exponer en la ciudad.


Una exhibición muy íntima y con un estilo diferenciado a las anteriores. La propia fotógrafa

viajó desde Nueva York para colocar con chinchetas las fotografías donde ella quería.

Además, vino dos veces a Coruña para hacer una visita guiada sobre esta exposición. El

recinto se divide en 4 salas diferentes y marcadas por el contexto que rodeaba a la fotógrafa. Un recorrido muy intuitivo y que te guía por toda su trayectoria con piezas nunca publicadas. Desde su apertura a las 10 de la mañana hasta las 8 de la noche, reciben un tránsito constante de personas. Sacan fotos, pasean, toman un café en el establecimiento de fuera, entran a la exposición y salen. Un ir y venir de personas muy fluido


Tras pasar por el lobby, la primera impresión de la exposición es un video introductorio de

unos 10 minutos que consigue presentar a la artista y su relevancia en el sector con

declaraciones de compañeros o celebridades que trabajaron con ella. Patti Smith, Bruce

Springsteen o Grace Coddington son algunos de los nombres que aparecieron para contar

experiencias y la metodología de trabajo de Annie. “Captura algo visceral, vital de los sujetos a los que fotografía.”


La primera sala, sobre los inicios de la carrera de Leibovitz, muestra fotografías nunca vistas

sobre el Tour of the Americas y sus diferentes reportajes en el inicio de su carrera, su primera

especialidad. En 1975, Mick Jagger propuso a la estadounidense acompañarlos durante dos

meses y hacer un reportaje sobre su gira para la Rolling Stone. Las fotos instantáneas en

formato 35mm tienen un tono desenfadado e íntimo. Te hacen sentir que estás dentro de la

experiencia. Como explica Matthieu Humery, el que Annie fuese mujer le daba mucha

facilidad para poder pasar desapercibida y conseguir retratar momentos naturales y que

cualquier otro no haría. Los nervios del backstage, ensayos, los viajes por carretera. Leibovitz

fotografía todo. “La cámara era como una extensión de ella misma. Vivía, dormía y comía con ella” dice Humery. Y con esa sensación te vas de esa primera sala. De que realmente hay todo un flujo de imágenes que son sacadas sin pensarlo dos veces. ¿Como resultado? 400 imágenes de ese momento. Junto a la pared dedicada a los Rolling Stones, encontramos una impresión en varios paneles de una fotografía de la Sala Vermeil, la habitación donde aparecen los retratos de las primeras damas. Annie era una de las pocas periodistas que tenía este tipo de encargos, como por ejemplo las elecciones presidenciales de 1972. Esta primera sala te da a conocer la mentalidad de la fotógrafa y su estilo desenfadado.

Primera sala, pared de los Rolling Stones, 27 febrero por Noa Vilela
Primera sala, pared de los Rolling Stones, 27 febrero por Noa Vilela

En 1983, se convierte en la fotógrafa principal de Vanity Fair, un cambio que hace que su

formato tenga que evolucionar. Es aquí donde comienza con su trabajo como retratista, lo

que le dará la fama. Entre su trabajo también están escenas cotidianas: entre bastidores, de

ruta con numerosos personajes que pasaron por su vida... En esta segunda sala da la

sensación de ver el progreso en su estilo y experiencia. La forma de tratar el color y el

espacio, consiguiendo hacer casi relatos. Es aquí donde se encuentra la imágen de Patti

Smith con un fondo en llamas que se comentaba en el video introductorio. “Esta imágen es

quien te estás convirtiendo” le comentó la fotógrafa. Aunque a partir de este punto lo que se encuentra expuesto son retratos de personajes públicos, de famosos, se sigue pudiendo ver el tono personal que se veía en la primera sala en las más de cincuenta fotografías de esta.


A pesar de que ella no se ve como fotógrafa de moda tiene un gran recorrido en este mundo. Lo entiende. En esta tercera sala encontramos casi 100 fotografías y un juego con lo digital. Esta sala cuenta con una pantalla donde van apareciendo algunos de sus trabajos en la moda, muchas de las imágenes o bien solo aparecieron en revistas cuando se publicaron o directamente nunca fueron expuestas. En 1993, empieza a trabajar con Vogue y consigue realizar imágenes de moda en las que la ropa es un elemento que le ayuda a contar una historia. Todas estas imágenes tienen un sentido narrativo. Por ejemplo, con la serie que creó para Vogue en 2003 y que le da nombre a toda la exposición. Con la colaboración de Grace Coddington creó imágenes basadas en personajes del imaginario popular literario. La primera, como comentó un niño de una de las visitas guiadas “Esta es cuando Alicia está creciendo”. Una de las imágenes expuestas es la de Natalia Vodiánova en el papel de Alicia en el país de las maravillas en una casa en miniatura. En esta sección se ven varios diseñadores de moda, artistas, modelos...

Al llegar a la cuarta y última sala lo que te encuentras es una exhibición de imágenes sin

orden cronológico ni temático. Aparecen tanto Elon Musk como el Rey Felipe VI y la Reina

Letizia. Todos expuestos en el mismo espacio porque muestran la maestría que ha

conseguido Leibovitz después de 55 años de trabajo.


Una vez llegas de nuevo a la sala donde aparece el video del principio, te vas con una

sensación de conocer a la artista. De saber exactamente a que se refiere cada persona que

habla de ella en el video.

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