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¿Está la cultura opacada por las redes sociales?

Uxía Santos
21 abr
3 min de lectura

Lola Lolita en la alfombra roja del Festival de Málaga/ Jorge Zapata


En los últimos meses con la celebración de grandes eventos como los premios Goya o la

alfombra roja del Festival de Málaga, el papel de los influencers en la sociedad volvió a

ponerse en el punto de mira. La polémica se desató cuando muchos de ellos demostraron

su poco conocimiento sobre el cine español durante el photocall. Aunque en esta ocasión el

protagonista fue el cine, no es la primera vez que se cuestiona su presencia en espacios que

no están relacionados a plataformas digitales. De aquí surge una pregunta clave: ¿Están las

redes sociales desvirtuando el trabajo que conlleva crear piezas culturales?


Con su nacimiento en la sociedad, también comenzó el desprestigio de las piezas

audiovisuales frente al crecimiento de la popularidad de los vídeos de treinta segundos.

Algo que en su inicio parecía inofensivo, es hoy uno de los motivos por los que la juventud

se está alejando de la cultura y del arte que los rodea. Vivimos en una sociedad en la que se

prioriza la visualización de contenidos rápidos, por lo que cada vez es más complejo que

una película o cortometraje pueda marcar personalmente a una persona. A simple vista

puede parecer algo simple e innecesario, pero en el fondo todo el mundo sabe que la

cultura es uno de los puntos que más marcan a una generación.


Con la visualización de eventos que promueven y premian todo el trabajo que hay detrás de

la cultura, se busca ver a profesionales que amen y entiendan este sector todos los días del

año. Es algo que la población tiene muy claro, pero que es cada vez más complicado por la

masificación de creadores de contenido en estos espacios. Este también es el pensamientode los actores y actrices que no pudieron acudir a los premios Goya .Como ellos mismo afirman, el aforo es limitado y la Academia de Cine Español no impide que las marcas inviten a tantos personajes públicos. Esa ha sido la situación de una de las actrices más conocidas de España, Yolanda Ramos, que desde su casa ha exigido a la Academia que se empiece a valorar el esfuerzo de todas aquellas personas que se dedican a la interpretación y que lo han dado todo en su vida por una profesión , tan poco estable como el cine, por pasión.


Después de estar defendidos durante muchos años bajo el argumento de que eran los

encargados de realizar un contenido mucho más creativo y cercano a su público, hoy se

hace imposible justificar su presencia en estos escenarios. Ya no solo se critica lo

perjudicial que es su invitación para los protagonistas del sector cinematográfico, hoy en

día se analiza de manera más profunda su comportamiento. No es suficiente con lucir la

mejor vestimenta o el semblante más alegre, ahora necesitas tener unos conocimientos

básicos sobre la materia de la que vas a hablar. Uno de los casos que más trascendió al

finalizar la alfombra del Festival de Málaga fue el de la joven Ona Gonfaus, que tras

preguntarle su película favorita del año, nombró una publicada hace tres años. Con todo

esto la población no les obligan a ser expertos en el tema, solo exigen una mínima

preparación sobre el asunto y el respeto por el resto de personalidades con las que

comparten asiento.


Después de días de debate, los influencers y muchos de sus seguidores decidieron

pronunciarse sobre el tema. La baza que utilizaron para defender estas actuaciones en

ambos premios cinematográficos fue bastante sencilla: no se puede culpar a estas figuras

públicas por aceptar una invitación por parte de marcas a las que publicitan. Es Laura

Escanes una de las primeras en defender a sus compañeros y compañeras de oficio ante las

cámaras. La catalana hizo una pregunta concisa a los periodistas: ¿Quién no aceptaría una

invitación para ir a los Goya? La respuesta fácil sería decir que sí, que todos aceptaríamos

una cita como esa. Pero estamos hablando de personas que influencian a los más jóvenes, y

es por ellos que deben dar ejemplo y saber que tienen que respetar aquellos ámbitos que no controlan.


Es innegable que su presencia aumenta la divulgación de estos acontecimientos, es por ello

que no se pide la exclusión al completo de los influencers, se exige una mayor elección de

invitados. Al final en redes sociales como Tik Tok también existen personajes que dedican

gran parte de su perfil para recomendar y valorar piezas artísticas. Es la Academia de Cine

Español quien debe encontrar un buen equilibrio entre los dos tipos de invitados, para

conseguir que las redes sociales y todo lo que conlleva no opaquen en el mundo del arteUxía Santos Lamas.

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