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Hens llega a Santiago para presentar su nuevo álbum “Mudanza”

Uxía Santos
7 mar
3 min de lectura

Actualizado: 21 abr

Uxía Santos


Quizás Hens no sea el artista con mayor escuchas en la industria musical, pero si algo ha

demostrado desde que inició su camino en la profesión es que es capaz de crear recuerdos e historias inolvidables en la memoria de miles de personas. Fue el 26 de febrero en la Sala

Capitol en Santiago de Compostela cuando centenares de jóvenes pudieron volver a escuchar las canciones que han marcado su adolescencia. No fue su concierto con más espectadores, pero tal como él aseguró “Hasta ahora habéis sido el mejor público de lo que llevamos de gira”.


El cantante segoviano se pasaba por la comunidad gallega para presentar su nuevo álbum

“Mudanza”, en donde expresa cómo es el camino hacia la madurez y lo que significa para una persona joven dejar atrás un lugar para emprender un nuevo camino. Iniciaba esta actuación a las 21:00 de la noche con la canción “El que no sabe estar con nadie”. Con tan solo la primera melodía llegaron los primeros gritos y aplausos, lo que bastó para comprobar que muchas de las personas en esa sala se sentían muy identificadas con cada palabra que salía de la boca de Hens.


Una vez terminada la primera canción se creó un momento lleno de conexión emocional

entre artista y fans. Con un público lleno de caras conocidas para Antonio Hens, este

recordó una de sus primeras actuaciones tras el covid, que fue precisamente en esta misma

ciudad pero en la Sala Malatesta. Era una sala más pequeña y con la mitad de aforo, pero al

igual que en esta ocasión, estaba llena de gente dispuesta a darlo todo para acompañar cada una de las canciones con lágrimas y sonrisas.

(Uxía Santos Lamas. Hens cantando una de las canciones más melancólicas con el público)
(Uxía Santos Lamas. Hens cantando una de las canciones más melancólicas con el público)

No todo el concierto se dedicó a la melancolía, durante toda la mitad solo se escucharon

canciones con ese toque rock que invitaban a bailar y a saltar a todo aquel que estuviese

presente en la sala. Empezaron los gritos al compás de “Hensito”, un cántico para todos

aquellos que se sienten incomprendidos hasta por sí mismos, un grito a la indecisión por no

saber cómo escoger nuestro camino. Así continuaba una setlist que parecía haber sido hecha con el objetivo de llegar a los sentimientos de los más jóvenes, y que consiguió fundir las canciones más antiguas con su nuevo disco para poder contar una historia al completo.


Aunque las canciones que tenían mayor prioridad eran las de su nuevo álbum, no se puede

negar que las que más ovaciones recibieron fueron las antiguas. Aquellas en las que sus fans

más fieles revivieron sus propias historias a través de cada frase. Con los acordes de “Me

encantas” o “Batmóvil” se empezaron a asomar las primeras lágrimas y los primeros abrazos

frente al escenario, que provocaron una sonrisa amplia en la cara de los músicos.


Sería casi al final de todo este espectáculo cuando se rompería por completo la tarima al son de “Dos días al mes”, con una efusividad casi inigualable Hens pedía a su público que

dejasen toda su voz en cada una de las frases que conforman esta melodía. No solo cantaron este tema de pie, pocos segundos después de su comienzo se podía observar a todas las personas agachadas para saltar justo al inicio del estribillo. Entre saltos y risas de alegría se anunciaba que faltaba muy poco para el final de la noche.


Tras una pequeña desaparición del segoviano en el backstage y gritos de “Se non tocades

outra volcamos o camión” por parte de los espectadores, dieron comienzo las últimas

canciones que se encargarían de cerrar este show. Con la última canción, ya cansado y con la bandera de Galicia a las espaldas, Hens se despidió de Santiago una vez más prometiendo volver a visitar la ciudad y agradeciendo a todo el público por el ambiente que habían creado.


En definitiva, aunque el público no llegase a ocupar toda la sala y con una puesta en escena

de lo más sencilla, el cantante consiguió dejar una nueva huella en la industria musical,

demostrando que no siempre son más importantes las escuchas desde casa que el hecho de

tener un público fiel con el paso de los años. Porque si hay algo claro es que cada una de las

personas que acudió hoy a verlo ha conseguido reconectar con su adolescencia e con los

miedos que conlleva hacerse mayor.

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